La compañía inicia una nueva etapa con foco en eficiencia operativa, inversión en activos y evaluación de crecimiento en Latinoamérica.
La pesquera Copeinca atraviesa una nueva etapa estratégica tras su adquisición por el grupo canadiense Cooke Inc. por más de US$500 millones en 2024, lo que le ha permitido dejar atrás años de dificultades financieras y proyectar su crecimiento a mediano plazo.
Según su gerente general, José Miguel Tirado, el 2025 fue el primer año completo tras la integración, en un contexto marcado por menores volúmenes de pesca debido a factores climáticos. La empresa produjo alrededor de 220,000 toneladas de harina de pescado y 30,000 toneladas de aceite, registrando un EBITDA 20% menor respecto al 2024, aunque manteniendo resultados sólidos.
Actualmente, la compañía cuenta con una de las flotas más grandes del país, con 46 embarcaciones, además de ocho plantas de procesamiento, incluyendo la de Supe, donde se invirtieron US$9 millones para mejorar su capacidad operativa.
Hoja de ruta: consolidación y eficiencia
Tras completar el proceso de integración con Cooke, la estrategia de corto plazo está centrada en la consolidación de activos en el Perú, con inversiones orientadas a mejorar la eficiencia operativa. Entre ellas destacan la modernización de equipos y la migración a gas natural en plantas de Chimbote, con una inversión de aproximadamente US$7 millones.
El respaldo del grupo canadiense —considerado uno de los mayores actores pesqueros globales— también le permite acceder a conocimiento, mejores prácticas y capacidades financieras para fortalecer su operación local.
Expansión regional en evaluación
En una segunda etapa, la empresa evalúa expandirse fuera del Perú, principalmente en mercados de Latinoamérica, considerando oportunidades en especies como atún u otras líneas de negocio relacionadas.
Asimismo, no se descarta incursionar en acuicultura, aprovechando la experiencia global de Cooke en este segmento, aunque el enfoque inmediato sigue siendo fortalecer la infraestructura y operación en el país.
El crecimiento futuro se financiaría mediante deuda en el mercado, mientras que actualmente las inversiones se sostienen con la reinversión de los propios ingresos del negocio.
En paralelo, la empresa se prepara para enfrentar posibles impactos del fenómeno de El Niño, un factor clave que podría influir en el desempeño del sector pesquero en los próximos años.
Fuente: Diario Gestión










