San Isidro, 17 de enero de 2026.– El Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacífico Sur (CALAMASUR) alertó sobre la grave amenaza que enfrenta el calamar gigante —también conocido como pota o jibia— debido a la pesca sin límites que realiza la flota china en aguas internacionales del Pacífico Sur, donde actualmente no existen topes de captura efectivos.
El calamar gigante es un recurso clave para la seguridad alimentaria y la economía de miles de familias en países como Perú, Chile y Ecuador. Sin embargo, en altamar, más de 600 embarcaciones industriales chinas operan sin restricciones, generando un fuerte contraste con las medidas de ordenamiento aplicadas por los países costeros dentro de sus zonas económicas exclusivas.
Desigualdad en el manejo del recurso
Mientras Perú, Chile y Ecuador han avanzado en la implementación de cuotas, vedas y sistemas de control para sus flotas artesanales, en aguas internacionales la pesquería es administrada por la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), que hasta la fecha ha permitido la extracción del recurso sin límites de captura.
CALAMASUR advierte que esta situación pone en riesgo la sostenibilidad del recurso y afecta directamente a los pescadores artesanales, quienes enfrentan paralizaciones por escasez, mientras la flota de aguas distantes opera durante todo el año.
Propuestas en debate internacional
La próxima reunión de la OROP-PS, que se realizará en marzo en Panamá, será clave para el futuro del calamar gigante. En esta sesión se discutirán hasta nueve propuestas orientadas a establecer un manejo precautorio del recurso.
Perú y Ecuador han presentado iniciativas para crear zonas de protección adyacentes a las zonas económicas exclusivas, establecer límites de captura en altamar, fortalecer la regulación de los transbordos y promover la inclusión de las flotas artesanales en el sistema de ordenamiento.
Otras propuestas han sido impulsadas por Nueva Zelanda, Estados Unidos y la Unión Europea, enfocadas en estándares laborales, reducción del número de embarcaciones en altamar y el fortalecimiento de las inspecciones portuarias para prevenir la pesca ilegal.
Llamado a una gestión responsable
CALAMASUR hizo un llamado a los países miembros de la OROP-PS para respaldar las propuestas en discusión y avanzar hacia una pesquería con reglas claras, mayor control y un enfoque precautorio, conforme a los principios establecidos por la FAO.
La organización advirtió que lo que está en juego no es solo la conservación de uno de los recursos pesqueros más importantes del mundo, sino también el sustento de miles de familias y la estabilidad de una cadena productiva clave para los países del Pacífico Sur.
Fuente: CALAMASUR










