Desembarques marcan el cierre progresivo de la campaña
La segunda temporada de pesca industrial de anchoveta en la zona norte y centro del litoral peruano, iniciada el 7 de noviembre de 2025, estaría entrando en su fase final, según la evolución de los desembarques registrados en las últimas semanas.
El avance sostenido de las capturas sugiere que la cuota asignada para esta campaña se encuentra próxima a completarse, en un contexto de condiciones oceanográficas que han permitido una actividad continua de la flota industrial.
Un año de mayor dinamismo para la industria pesquera
Durante 2025, la pesca de anchoveta ha mantenido un rol central dentro del desempeño del sector pesquero nacional. Hasta noviembre, los embarques de harina de pescado habrían registrado un crecimiento superior al 42%, reflejando una recuperación relevante frente a periodos anteriores.
Este resultado ha sido impulsado por una mayor disponibilidad del recurso, una gestión más eficiente de las temporadas de pesca y una demanda sostenida en los mercados internacionales.
Anchoveta, pota y atún: recursos clave del 2025
Además de la anchoveta, recursos como la pota y el atún han contribuido significativamente al desempeño del sector durante el año. En conjunto, estos productos han fortalecido tanto el consumo humano indirecto como las exportaciones pesqueras, consolidando al Perú como un actor relevante en el mercado global de productos hidrobiológicos.
La anchoveta continúa siendo estratégica no solo para la producción de harina y aceite de pescado, sino también como insumo fundamental para la acuicultura y la industria de alimentos balanceados.
Seguimiento técnico y sostenibilidad del recurso
A medida que la temporada se aproxima a su cierre, las autoridades y el sector productivo mantienen el monitoreo constante de los desembarques diarios, el cumplimiento de las cuotas establecidas por el Ministerio de la Producción y las recomendaciones técnicas del Instituto del Mar del Perú (Imarpe).
Este enfoque busca asegurar una explotación responsable del recurso, garantizando la sostenibilidad de la biomasa de anchoveta y la continuidad de la actividad pesquera en el largo plazo.
Lo que viene tras el cierre de la temporada
Con el cierre de la segunda temporada industrial, el sector ingresará a una etapa de evaluación de resultados productivos, impacto económico y perspectivas para el 2026. Estas evaluaciones serán clave para definir futuras cuotas, ventanas de pesca y estrategias de manejo, en un contexto de alta sensibilidad climática y variabilidad oceanográfica.
La gestión adecuada de la anchoveta seguirá siendo un pilar fundamental para la economía pesquera del país y para la estabilidad de miles de empleos vinculados a esta actividad.
Fuente: Diario Gestión










